¿Tu hijo se deja sin contestar la segunda parte de una pregunta…
... porque no se percata de que estaba allí?
¿Tú hijo responde con cierta lentitud a las preguntas…
... pero no consigue por ello un mayor número de aciertos?
¿Tú hijo tiene bajo rendimiento en los exámenes, pruebas y tareas cotidianas…
... a pesar de que su nivel intelectual y de conocimientos es adecuado?
La primera pregunta, por tanto, hace referencia a los niños impulsivos o rápidos-inexactos ya que emplean menos tiempo pero comenten más errores.
La segunda pregunta se refiere a los lentos-inexactos que emplean más tiempo pero cometen también más errores por lo que estaríamos ante alumnos ineficientes.
La tercera pregunta englobaría tanto a los alumnos impulsivos como los ineficientes (lentos-inexactos) ya que en ambos casos los resultados académicos se ven comprometidos.
Estas preguntas esconden tras de sí diferentes formas de procesar la información recibida.
Son precisamente estos modos habituales de elaborar la información, los que reciben el nombre de estilos cognitivos.
La REFLEXIVIDAD-IMPULSIVIDAD
es el estilo cognitivo que más implicaciones presenta en las tareas educativas.

Cada persona elabora una respuesta frente a los estímulos ambientales de un modo determinado:
Niños impulsivos
son poco atentos
utilizan estrategias de análisis inadecuadas
cometen más errores
emplean muy poco tiempo en analizar los estímulos
Niños reflexivos
son más atentos
utilizan estrategias adecuadas
se equivocan menos
emplean más tiempo en analizar los estímulos
Intervención para aumentar la atención y la reflexividad
La reflexividad se puede enseñar a los alumnos
al igual que cualquier asignatura curricular.

La intervención psicoeducativa permitirá a tu hijo
una mejora de la reflexividad
provocando:
Incremento del rendimiento académico. |
Incremento de su capacidad de atención. |
| La atención es el elemento sustancial de la reflexividad. Se trabaja en todos y cada uno de los ejercicios de la intervención. |
Incremento de la capacidad de discriminación. |
| Las tareas de discriminación son excelentes para enseñar a prestar atención a los detalles y a procesar información. |
Incremento de la capacidad para demorar la respuesta. |
| Es un componente básico de la solución de tareas que implican incertidumbre y del estilo cognitivo reflexividad-impulsividad. |
Incremento de su capacidad para controlar e inhibir movimientos (autocontrol). |
Incremento de su habilidad autorreguladora que implica un lenguaje interno que dirige la conducta. |
| Los alumnos impulsivos tienen tasas bajas de autocontrol y autorregulación. |
Incremento de la capacidad para usar destrezas y habilidades metacognitivas (aprender a aprender, controlar los propios procesos de aprendizaje). |
Incremento de la capacidad para analizar cuidadosamente los detalles. |
Incremento de la habilidad para resolver satisfactoriamente problemas tanto académicos como de la vida cotidiana. |
| Habilidad deficitaria en los alumnos impulsivos. Se trata de potenciar el acercamiento reflexivo a los problemas, la demora de la respuesta, la previsión y anticipación de consecuencias, su análisis cuidadoso y la toma pertinente de decisiones. |
Incremento de aspectos de la personalidad y conducta, tales como el autocontrol y la resolución pacífica de los conflictos. |


Incremento del rendimiento académico.


